Al menos tres de familiares del agresor declararon que fueron víctimas de violación y abuso sexual cuando eran niños. El acusado tiene 32 años, pero sus abogados argumentan que cuando presuntamente se cometió el delito su cliente era menor de edad, por lo que debe ser juzgado como tal.
La investigación inició el 2 de marzo y entre otras varias irregularidades se tiene que el IDIF programó la valoración psicológica de la víctima para 2024, mientras que el imputado fue favorecido por el juez Rolando Chaca y la fiscal Wendy Gómez, con detención domiciliaria y salida laboral.