La ausencia civil es una situación jurídica donde una persona desaparece de su domicilio sin dejar noticias, generando incertidumbre sobre su paradero y existencia, lo que permite, tras un tiempo legal, una declaración judicial que designa un representante para administrar sus bienes y proteger sus intereses, sin que implique necesariamente una declaración de muerte. Esta figura protege el patrimonio del ausente y los derechos de terceros, estableciendo un marco legal para gestionar su situación hasta que regrese, se declare su muerte presunta, o se aclare su estado.
Características principales:
- Desaparición sin noticias: El individuo se ausenta de su lugar habitual sin que se sepa dónde está ni si vive.
- Incertidumbre jurídica: Crea dudas sobre su existencia, relaciones personales y patrimonio.
- Declaración judicial: Un juez, tras un procedimiento, puede declarar la ausencia legal, generalmente después de uno o dos años sin noticias, dependiendo de la legislación de cada país.
- Designación de representante: Se nombra a alguien (un apoderado, curador) para que administre temporalmente sus bienes y asuntos.
- Protección patrimonial: El objetivo es proteger los bienes del ausente y los derechos de sus herederos o acreedores.
Diferencia con la Desaparición y la Muerte Presunta:
- Desaparición: Situación inicial de ausencia, a menudo con circunstancias que hacen presumir un peligro (naufragio, accidente aéreo) y permite medidas más rápidas.
- Ausencia: Se declara cuando ha pasado un tiempo sin noticias, designando un administrador.
- Muerte Presunta: Se declara después de la ausencia (y tras un periodo más largo o bajo circunstancias específicas), asumiendo la muerte del ausente para efectos legales, lo que permite abrir la sucesión definitiva.
Extinción de la ausencia:
- Regreso del ausente.
- Comprobación de su muerte.
- Declaración judicial de muerte presunta.
- Designación posterior de un apoderado con amplios poderes.



