A finales de 2025, existió una polémica dentro del Órgano Judicial en la que se acusaba a Romer Saucedo, presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), de liderar una red de presión y manipulación destinada a influir en fallos judiciales y designaciones internas. En medio de la controversia, el expresidente del Tribunal Departamental de Justicia (TDJ) del Beni reveló que la máxima autoridad de la justicia boliviana había permanecido en prisión preventiva por tentativa de asesinato.
Saucedo evitó posicionarse al respecto hasta este lunes, cuando en la inauguración del Año Judicial indicó que había asuntos que eran necesarios aclarar y aprovechó el espacio para hacerlo.
La autoridad judicial indicó que su interés por “atacar” el mal manejo de la detención preventiva está ligada a su propia experiencia, cuando a sus 21 años pasó un año y cinco meses en prisión luego de –según su versión– defender a su madre en un acto que atentaba contra su vida.
De acuerdo con su relato, “mafias judiciales” se ensañaron contra él y también ampliaron la imputación contra su madre y un tío, quienes tuvieron que pasar varios meses detenidos en el penal de Palmasola.
Aseguró que, en su intento por lograr justicia, resistió y no negoció con quienes lo encarcelaron pese a que le ofrecieron someterse a un proceso abreviado. “No negociamos nunca con las mafias judiciales (…) Decidimos resistir y demostrar que la verdad siempre sale a la luz y después de un año y cinco meses tuvimos justicia”, precisó.





