El ejercicio de la abogacía se proyecta hacia un horizonte tecnológico. La práctica deontológica de la profesión encuentra un espacio común y positivo con las nuevas herramientas, como la Inteligencia Artificial (IA), que contribuyen a la formación de profesionales más competitivos, la satisfacción de un servicio ágil e integral.
"...en la presentación de toda acción de amparo constitucional, se deben observar los requisitos de forma y contenido, por cuanto del cumplimiento de los mismos dependerá que tanto el Juez, Tribunal de garantías o Sala Constitucional y el propio Tribunal Constitucional Plurinacional, puedan compulsar sobre la base de criterios objetivos de veracidad de los hechos reclamados y los derechos vulnerados, a objeto de conceder o denegar la tutela impetrada."